Análisis Celular o Microscopía
Óptica Celular

EL SISTEMA DE MICROSCOPÍA CELULAR PERMITE LLEGAR HASTA LOS 60.000 AUMENTOS Y VER TODO TIPO DE BACTERIAS, PARÁSITOS Y HONGOS E IDENTIFICARLOS SIGUIENDO LA ESTELA DE TRABAJO DE BÉCHAMP, QUIEN DEMOSTRÓ QUE LA SANGRE NO ES ESTÉRIL.

¿En qué consiste la Microscopía Óptica Celular?
El Análisis morfológico de la sangre, utilizando microscopio de más de 22000 aumentos, con las técnicas de campo oscuro, contrastes de fase y sangre seca,
permite llegar a cualquier disfunción o desequilibrio celular que pudiera originarse en el interior del organismo. Nuestro objetivo es tratar y restablecer dicha
disfunción de una forma totalmente personalizada y holística. De esta manera enfermedades infecciosas, articulares, fibromialgia, ardiovasculares,
oncológicas, etc, se tratan en cada paciente de una forma distinta después de haber analizado sus células y descubrir el posible origen de su enfermedad.
También es posible prevenir enfermedades con años de antelación. Como bien dice el refrán: Más vale prevenir que curar. Con la microscopía celular se
consigue un análisis profundo y exhaustivo del comportamiento de las células. Técnica que tuvo sus orígenes en España con el Dr. Severo Ochoa, Premio
Nobel de Medicina en el 1954.

¿En qué consiste la visita clínica?
La sesión de microscopía consiste en una sencilla técnica. La sangre
necesaria se extraerá por punción capilar (un simple pinchacito en la yema
del dedo) se colocará en dos portas para el análisis de la sangre en vivo y
el análisis de la sangre seca. A continuación se observarán las
características de la coagulación sanguínea.

¿Cómo te puede beneficiar?
El beneficio es inmenso, ya que además de tratar los síntomas que ya acusa
el paciente, le permitirá adelantarse a futuros síntomas y disfunciones
celulares, permitiendo prevenir enfermedades futuras. Tras la visita, el
paciente se llevará un tratamiento personalizado con recomendaciones
específicas, además de un análisis exhaustivo con fotografías de su sangre
y una explicación de las posibles causas de las disfunciones observadas.

¿Cómo se procede con el seguimiento del paciente?
Según lo que observemos en el análisis y el estado del paciente el control
se hará a los 3, 6, 9 , 12 meses. No podemos llevar a cabo protocolos,
puesto que cada paciente es distinto. En el segundo control,
compararemos las fotografías del primer análisis y estudiaremos las
mejorías y lo que no ha cambiado. Si fuese el caso, se reforzará el
tratamiento. El paciente podrá comprobar por si mismo los resultados a
través de imágenes de su propia sangre.

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