TERAPIA NEURAL

La Terapia Neural o Medicina de Biorregulación comprende tratamientos médicos sobre el tejido conjuntivo y el sistema Neurovegetativo. Es el resultado de los estudios de varios premios Nobel y prestigiosos fisiólogos, quienes consideran que no existe ninguna actividad que se realice en el ser humano y que sea desconocido para el sistema nervioso.

Es ideada por los Doctores Huneke en la Alemania de los años previos a la Segunda Guerra Mundial, como consecuencia del descubrimiento del potencial antiinflamatorio de algunos anestésicos locales y, fundamentalmente, siguiendo las teorías nervinistas, reflejas y basadas fundamentalmente en las alteraciones de la relación de la célula con la matriz extracelular, sobre la génesis de las enfermedades.

Con la Terapia Neural actuamos, mediante la aplicación de clorhidrato de procaína en diluciones muy bajas (0.5%-1%), sobre la membrana celular e inducimos una tensión bioeléctrica aproximada de 290 m.v. en calidad de principio oxidante de la respiración celular. La Procaína es capaz de otorgarle al organismo el empuje o energía indispensable que le permita reactivar el potencial eléctrico perdido y, de esta manera, que pueda volver a realizar todas las actividades necesarias para recuperar la homeostasis alterada, y que retorne la salud.

Cuando se produce la acción de la procaína diluida en el sitio exacto, en el lugar que se produjo la desconexión nerviosa, entonces, y sólo entonces, el cuerpo pone en marcha todas las facultades que tiene para auto-curarse.

La Terapia Neural tiene poder de acción en cualquier parte del organismo, porque el mesénquima – tejido conjuntivo – es la piscina en donde nadan todas las cien trillones de células que tiene el ser humano y es, precisamente en este tejido, en donde se depositan o llegan los nutrientes, la microcirculación, el oxígeno, las últimas terminaciones nerviosas y todo cuanto necesitan las células para vivir. Igualmente, desde este mismo tejido, el sistema linfático recoge todos los desechos celulares para eliminarlos del organismo y la acción fundamental que realiza para curar la Terapia Neural, lo hace a nivel del TEJIDO CONJUNTIVO, teniendo como intermediario al complejo trabajo que realiza EL SISTEMA NERVIOSO, LA CIRCULACIÓN Y LAS ENZIMAS.

La TERAPIA NEURAL, utilizando la procaína, no hace daño, porque es el propio cuerpo el que hace todo el trabajo y él no está hecho para hacerse daño a sí mismo. Esto la convierte en una auténtica medicina biológica.

Todas las memorias irritativas y emotivas, almacenadas y sumadas, producen una sobrecarga de información irritativa y cambios en la corteza cerebral, de la que salen señales e impulsos alterados que producen cambios como:

Alteraciones en los mecanismos de control térmico.

Cambios en los procesos de acidez y alcalinidad.

Alteraciones en las concentraciones de hidrógeno y oxígeno en órganos y tejidos que al recibir una información errónea cambian su funcionalidad y se tornan terreno apto para la aparición de lo que se dará en llamar enfermedades.

La Terapia Neural considera una irritación a nivel corporal una cicatriz, una infección repetitiva (amigdalitis), una fractura, un golpe, una quemadura, estrés emocional… y a nivel dental un resto radicular, una endodocia, una mala oclusión, unos cordales (molares de juico) incluidos, amalgamas etc., no importando el tiempo en que se originaron, pueden desencadenar una alteración en la red nerviosa vegetativa provocando síntomas agudos o crónicos en cualquier parte del cuerpo.

La historia de vida de cada persona es fundamental para el tratamiento con Terapia Neural. En definitiva, la Terapia Neural: Trata personas y no enfermedades, es apta y beneficiosa para cualquier sintomatología, no es dañina ni agresiva, no tiene complicaciones ni efectos secundarios, es una técnica médica coadyuvante a cualquier otro tipo de terapia.